Haikus

Haikus

En este lugar, en este momento.
(Matsuo Bashō)

Los Haiku, (Jaiku en español) son poemas japoneses, cuya estructura consiste generalmente en una estrofa de 17 sílabas divididas en tres versos, se construye a partir de aquellos tres versos de cinco, siete y cinco sílabas o moras respectivamente. Casi siempre se sustituyen las moras por sílabas cuando se trasladan a otras lenguas. Considerando las moras como la medición de las sílabas y la duración de los segmentos fonológicamente hablando que la componen* El contenido del haiku declama el asombro y el éxtasis que provoca la contemplación de la naturaleza en el poeta.
Teniendo en cuenta la fonética y estructura propia del idioma japonés, a la hora de no componer en aquel idioma, es lógico que surjan variantes que no se ajusten estrictamente al canon lingüístico tradicional ni a la musicalidad del idioma de origen.
Como se mencionó, a menudo los haiku están relacionados con la Naturaleza: animales, estanques, bambú, viento, lluvia… Además, suelen tener un matiz melancólico o ligeramente humorístico, evocan un estilo sencillo de vida y se enmarcan dentro de una estación concreta del año (kigo). Un kigo en haiku, se refiere a una palabra estacional, es decir, un kigo indica en qué estación se sitúa el poema.

Aún así, dentro de estos temas de naturaleza, por ejemplo, en el último versos se suele dar un “giro argumental” que ofrece una mirada más amplia, respecto a los dos versos que les anteceden o bien, presenta una acción inesperada.

Viento de otoño.
Y malezas y campos;
Paso de Fuja.

Basho.

Los haikus que tratan temas menos tradicionales son conocidos como gendai haiku; es decir, haikus actuales.

Si bien el haiku no tiene rima necesariamente, sí ha de considerar cierta cadencia y musicalidad que le caracteriza.

• A menudo se escriben en presente. Se habla de “aquí y ahora”.
• Predominan la yuxtaposición y la sencillez formal.

Sol de invierno.
Sobre un caballo,
mi silueta helada.

Basho.

A diferencia del poema occidental, el haiku no tiene título, en cada libro impreso (o digital), el Jaiku por su brevedad, se sitúa en medio de la página, los márgenes dan paso a un gran espacio vital; pero esos blancos son parte de un total reflexivo, es un espacio “completo” en que se integra en el transcurso total de la obra. El concepto de vacío occidental no es entendido igual por los orientales, porque el vacío es creador y transformador y es parte de la lectura que fluye y crea armonía. El vacío liga las partes entre palabra, trazo caligráfico o tipográfico según sea el caso.
De las breves palabras emerge una poesía muy visual, con clara influencia de la filosofía y la estética del zen que se ejerce en estos poemas-testimonio, lúcidos, sutiles y profundos.
El haiku se ha cultivado en la poesía en occidente y latino américa con los ritmos y musicalidades de cada idioma en la cual se escribe y declama, aunque lejanos del idioma de la cual procede: el japonés.
Citaremos por lo tanto a estos maestros japoneses, de los cuáles, quizá fue Matsuo Bashō, el más grande poeta de Japón. Como estructura poética independiente viene a la luz literaria hacia el siglo XVI, pero no es sino, hasta el siglo XVII cuando cobra forma definitiva con el maestro Basho, pues dignificó y elevó este gran género literario al nivel de obras trascendentes, sacándola de lo que en un principio eran simples exposiciones de sentimientos humorísticos y desconcertantes.

Poetas

Matsuo Bashō. (Ueno, 1644 – Osaka, 28 de noviembre de 1694)

A la intemperie,
Se va infiltrando el viento
Hasta mi lama
Basho

Se va la primavera.
Lloran las aves, y son lágrimas
Los ojos de los peces.
Basho

Aroma del ciruelo,
Y de pronto el sol sale:
senda del monte.
Basho

Un viejo estanque;
Se zambulle una rana,
El sonido del agua.
Basho

Yosa Buson (Taniguchi Buson)
(1716-1784), cerca de Osaka

Los días lentos
Se apilan, evocando
Un viejo antaño.
Buson

Blanco Rocío
Cada espina en la zarza
Tiene una gota.
Buson

La flor del té,
¿es blanca o amarilla
Perplejidad
Buson
Tú que cultivas crisantemos
Eres esclavo
De los crisantemos
Buson
Kobayashi Issa (1763 –1827)
Flora el ciruelo
Y canta el ruiseñor,
Pero estoy solo.
Issa

De no estar tú,
Demasiado enorme
Sería el bosque.
Issa

Yo soy un huérfano,
Yo soy una luciérnaga
Que no da luz.
Issa

Silencio:
una hoja se hunde
en el agua clara.
Issa

Masaoka Shiki (1867-1902)
Cuando cae a tierra
la cometa
no tiene alma.
Shiki

Cuando miré atrás,
El hombre con el que me crucé
Se había perdido en la niebla.
Shiki

Con qué rapidez el río Mogami
Se lleva
El verano.
Shiki

Recuérdame
como alguien que amaba la poesía
Y los nísperos.
Shiki

Taneda Santôka (1882-1940) Último monje errante de Japón
Mi pueblo natal
En medio de la lluvia
Caminando descalzo.
Santôka
Vendo mis harapos
Y compro algo de sake
¿Habrá soledad todavía?
Santôka

Mi cuenco de mendigar
Acepta hojas caídas
Santôka

Dientes de león cayendo
La muerte de mi madre
Aquello en lo que pienso incesantemente
Santôka

Poetisas

Chiyo-Ni (1701-1775)
¡Luciérnagas!
En el río
las tinieblas pasan
Chiyo-Ni

Al derramarse
de la flor roja, el rocío
es mera agua
Chiyo-Ni

De la bandada de los mil pájaros,
uno va perdiendo fuerzas
y el viento lo recoge.
Chiyo-Ni

Perfuma quien
la corta con su mano
Flor de ciruelo
Chiyo-Ni

Masajo Suzuki (1906-2003)
Toqué mi pecho
y lo sentí tan frágil…
Mañana de otoño.
Masajo Suzuki

Salvo algún hombre,
nunca he robado nada.
Levanto la persiana de bambú.
Masajo Suzuki
El cuerpo de esa mujer
como el pescado que compró:
igual de frío, o más.
Masajo Suzuki

Sirvo una cerveza
a un hombre
imposible de abrazar.
Masajo Suzuki
Ejemplos de lo que quieras: http://ejemplosde.info/ejemplos-de-haiku/
Bibliografía: Jaikus (Poemas Breves Japoneses) Ed. Mondadori.
http://www.frasesypensamientos.com.ar

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