Prolegómenos para el decir poético del poeta Theodoro Elssaca

Partiremos diciendo que Elssaca es un poeta tan querido que escribe la palabra por dentro, sabe lo que debe saberse como advierte el mismísimo Gonzalo Rojas, ya André Breton había dicho antes: ” Que se atrevan a vivir la poesia”, y nuestro poeta la ha vivido en la revelación de las cosas, en la conciencia de su naturaleza abisal, en un amazonas donde las cosas a las que canta el poeta: nos hablan por su voz, con la sinceridad salvaje que la autentica poesia implica. Y es ante esta revelación deslumbradora y terrible de estar vivo, donde el poeta construye su canto, su viaje, su ritualistica como también advirtió el querido poeta Rojas. Cito desde su libro Orígenes : ” Todo lo que camina/ vuela/ o nada/ pasó fluyendo por mi corazón asolado/ dejando ahí sus huellas/ para siempre…”

La poesia de Theodoro Elssaca ahora sentida, escuchada, en ese árabe de su infancia, de su ser mas intimo e inconsciente, resultara para nosotros sus lectores: un impulso aun mayor para su canto, poeta esencial e imprescindible a nuestro juicio, en donde su poesia tiene como ya dijimos un “elan vital” unánime hacia esa pendiente vertiginosa, donde se desploma a manera de catarata del río Amazonas, este libro suyo y ahora nuestro en su canto, en el que todos los elementos se transfiguran a la temperatura de un fuego central, pero en una corriente ininterrumpida, en un universo siempre al borde del abismo existencial, una carga demasiado intensa de energía que desborda en sus versos maravillosos, en una especie de tremendismo trepidante de vitalidad y fluidos etéreos; nos habla y nos desborda. Es este fatalismo predestinado como bien lo advierte en el prologo de su libro Ángel Guinda,  que se desliza desde sus versos: ” Antes de ser parido, ya era poesía “, el tremendismo resulta evidente.

Aquí nace ese misticismo y ritualistica que envuelve toda su poética, que desborda su canto y que lo convierten en un poeta esencial a la hora de una lectura mas acabada. Theodoro Elssaca, explora en una  indisciplinada disciplina del lenguaje posibilita una práctica discursiva que se resuelve en una práctica de libertad total . Esta asegura su continuidad en el irrespeto a los aparatos normativos y en el aparente desquiciamiento de la máquina escritural como se ve reflejado en sus Caligramas. En su obra, el verso se expande, crece, ocupa toda la extensión de la superficie textual, fracturando sus límites formales. La insistencia en utilizar el poema en estructuras surrealistas se explica en función de la mirada del ojo ubicuo de la máquina de observación elssaquiana; sin embargo, ahora no sólo surge como efecto de la captación de imágenes fragmentarias de la realidad sino también como constructo de su acervo poético fundamental.

Y es que en  este nuevo constructo poético, en esta nueva fragmentación caligramática hay música, hay poesia, en su voz hay canto de pájaros, nos dice en esta simbiosis con su medio ” Recupero mi rostro/ escucho pasos de los animales/ que yo he sido”. Elssaca hizo suyo el medio que lo rodea, él es el mundo, desde el navegamos el amazonas o mejor dicho, es él ese amazonas que vemos con los ojos del poeta.

Theodoro Elssaca es a nuestro juicio, una voz renovante y renovadora, imprescindible en el misterio de donde nacen los ríos, que fluyen como versos en su poesia, salud poeta y los invitamos a leer su obra plagada de si mismos… apertura para ojos que por este tiempo ya no ven. El nos transporta a mundos evanescentes con solo abrir su libro Orígenes que ahora escucharemos en árabe,de su lengua natal… abrazo poeta.

 

 

 

 

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